Cada obra se organiza en torno a una estructura de tareas jerárquica (EDT). Descompone el proyecto en lotes y subtareas, en tantos niveles como sea necesario.
Para cada tarea define:
- un responsable: un miembro del equipo o un subcontratista;
- un presupuesto en importe y en horas previstas;
- un estado (por hacer, en curso, bloqueada, terminada) y un porcentaje de avance;
- fotos para documentar la ejecución.
Las horas y los presupuestos se acumulan automáticamente de las subtareas hacia las tareas superiores, dándole una visión global del avance y del consumo. Puede reorganizar las tareas arrastrando y soltando y seguir todo en un diagrama de Gantt.